Microbiota vaginal.

La microbiota vaginal está constituida por un conjunto de microorganismos que la habitan en amor y sintonía, de manera natural. Los principales responsables de mantener el orden y el equilibrio son los lactobacilos.

Cuando hay una pérdida de equilibrio entre todos los habitantes que habitan la vagina se produce lo que llamamos disbiosis, o lo que es lo mismo una vaginosis y el apellido lo pondrá el “bichito” que crezca en mayor número a consta de que desciendan los lactobacilos. Por ejemplo una candidiasis, si lo que predomina es la Candida Albicans.

La ruptura del equilibrio puede producirse por múltiples causas:

  • Uso de antibióticos: ya que éstos arrasan con todas las bacterias que encuentran a su paso, también las beneficiosas.
  • Los ACOS: anticonceptivos orales combinados—estrógenos+progesterona.
  • Exceso de glucosa en sangre :alimentos ricos en azúcares refinados, la diabetes, etc.
  • Estrés, ya que altera el sistema inmune.
  • Abuso de compresas, salvaslip, braguitas de material sintético o ropa excesivamente ajustada: debido a la falta de transpiración.
  • Excesiva higiene: la vagina no debe lavarse, la vulva sí (especialmente los pliegues, pero no es necesario el uso de jabones).

 

Para mantener este equilibrio podemos hacer mucho, por ejemplo actuando en los factores de origen o causales de esa ruptura de armonía entre los habitantes de nuestra vagina:

  • Aléjate del estrés.
  • Aliméntate bien, evitando comidas procesadas, azúcares refinados y harinas.
  • Usa ropa interior de algodón.
  • No abuses de productos ginecológicos/íntimos, léase compresas o salvaslip—puede ser más interesante el uso de la copa menstrual. Si los usas por temas ajenos a la regla, como incontinencia urinaria, te aconsejo que acudas a un centro especializado para realizar una valoración y rehabilitación de tu caso.
  • Plantéate otro método anticonceptivo que no lleve estrógenos, habla con tu matrona o con la ginecóloga.
  • No te laves la vagina con jabones, ni realices duchas vaginales.
  • Apuesta por los probióticos y los prebióticos.
  • Vitamina C, uno de los mejores antioxidantes que te ayudarán a mantener el sistema inmune sano y activo.
  • Usa probióticos cuando tu sistema inmune esté en jaque.

 

Probióticos y prebióticos.

Los primeros son microorganismos vivos que ingeridos en cantidades adecuadas reportan beneficios para la persona que los consume.

Podemos encontrarlos en ciertos alimentos como el chucrut, el kéfir, el yogur, encurtidos, chocolate negro (a partir del 80% de cacao y sin azúcar), el miso y demás alimentos , fermentados. Sin embargo, cuando se rompe el equilibrio, cuando estamos en un proceso en el que nuestro sistema inmune esté comprometido, o usemos antibióticos, podemos necesitar un aporte extra. Por ejemplo capsulas de lactobacilos que puedes adquirir en el herbolario o en la farmacia.

Mientras que los prebióticos son el sustrato o el alimento que necesitan los lactobacilos y los probóticos en general para poder sobrevivir. Serían los alimentos ricos en fibra, así que debes alimentarte de mucha fruta y sobretodo verdura.

 

Así que ya sabes un poquito más sobre la vagina, y sus habitantes.

 

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